El mate no es solo una bebida: es un ritual, una tradición y una forma de encuentro profundamente arraigada en la cultura argentina. Prepararlo correctamente marca la diferencia entre un mate lavado y uno sabroso, duradero y equilibrado. En esta guía te mostramos cómo hacerlo como un verdadero matero.
Qué necesitás
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Mate (recipiente)
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Bombilla
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Yerba mate de buena calidad
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Agua caliente (no hervida)
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Termo
Paso 1: calentar el agua correctamente
El agua ideal está entre 70 °C y 80 °C.
Si hierve, quema la yerba y el mate queda amargo.👉 Tip: cuando veas pequeñas burbujas en el fondo de la pava, está lista.
Paso 2: llenar el mate con yerba
Colocá yerba hasta ¾ partes del mate.
Esto permite que el sabor se mantenga por más cebadas.Paso 3: inclinar y acomodar la yerba
Tapá la boca del mate con la mano, invertí suavemente y sacudilo un poco.
Luego, incliná el mate para que la yerba quede formando una “montañita” en un costado.Esto ayuda a:
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Separar el polvo
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Prolongar el sabor
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Evitar que se tape la bombilla
Paso 4: humedecer la yerba
Verté un chorrito de agua tibia en el hueco que quedó libre y dejá reposar unos segundos.
Este paso protege la yerba y mejora la extracción del sabor.
Paso 5: colocar la bombilla
Insertá la bombilla en la parte húmeda, hasta el fondo, y no la muevas más.
Moverla constantemente hace que el mate se lave más rápido.
Paso 6: cebar y disfrutar
Ahora sí, agregá agua caliente en el mismo lugar donde pusiste la bombilla.
Y listo: tu mate está preparado.
Consejos materos finales
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Siempre cebá en el mismo punto
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No mojes toda la yerba de una vez
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Usá agua limpia y de buena calidad
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Compartí el mate: es parte esencial del ritual
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